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miércoles, 30 de noviembre de 2022

Me encanta ser maestra

 Pues sí, me encanta ser maestra.

Me encanta llegar al cole cada mañana, porque siempre hay gente sonriente esperándome.

Me encanta mirar a la cara a esas personitas y pensar qué les apetecerá aprender hoy.

Me encanta poder enseñarles cosas nuevas cada día.

sábado, 10 de septiembre de 2022

Una clase aterradora

El otro día, una alumna de 5 años del campus de verano tuvo que subir a realizar algunas actividades a una de las aulas de los mayores, en primaria.
Y cuál fue nuestra sorpresa que cuando entró, se echó a llorar. 
Después de un rato, logramos calmarla y saber qué le ocurría: "Es que aquí no hay juguetes" Nos dijo.
Y claro, en una clase de tercero de primaria,  ya no hay juguetes.
Pensaría que ese aula no podía ser para niños.
Para ella fue aterrador, y ahora que lo pienso, para mí también lo es un poco.
Los niños necesitan jugar para aprender. El juego es la base de su aprendizaje. 
Lo que aprenden jugando no lo olvidan.
Y sinceramente,  estoy de acuerdo con esta pequeña y su gran sentido común:
¿ Cuándo se ha dicho que un niño o niña de 8 o 9 años, ya no puede usar juguetes?.
Entiendo que un centro escolar es para aprender ciertas materias y los juguetes pueden usarlos en casa. 
Pero... ¿ y si además enseñarles esas materias fuera parte de un juego? Su aprendizaje sería aún más significativo y no se perdería en esa rutina de memorística sin sentido. Ojalá eso cambie algún día. Estoy segura de que entraremos en razón los mayores.
Mientras tanto, me uno a tu sentimiento mi querida Sofía, nunca fue tan triste para mí entrar en un aula de primaria.
Gracias por hacerme reflexionar, pequeña.

miércoles, 17 de agosto de 2022

Una dolorosa casualidad

 El otro día tuve un pequeño accidente por los pasillos de mi bloque. Iba a cruzar hacia uno de los enormes pasillos que distribuyen los diferentes pisos, cuando de repente, todo a oscuras. Fui a encender la luz claro, pero no contaba con que,  justo en mi camino, habría en el suelo un panel de esos que cubren los cables de internet. Debido a que este panel me impedía el paso, tropecé y mi cuerpo irrremediablemente, se precipitó hacia el suelo. El ruido fue atronador, mis gritos también. Me dolía todo el cuerpo en un sólo instante. Noté que una de las rodillas me ardía, también me había dañado el pie de la misma pierna y el dedo anular de la mano contraria. Imaginaros la caída tonta. 

Pues bien. ¿ Qué creéis que fue lo primero que pensé? Pues sí, claro: "alguien se lo ha dejado abierto tocando los cables".  "Alguien" deliberadamente, había dejado ese tablero en el suelo y había cerrado la puerta del pasillo para que todo estuviera a oscuras en el momento de pasar yo: trampa mortal.

En ese momento, con el dolor y más que nada cabreo, decidí acordarme de toda la familia del que hubiera puesto eso allí. Decidí poner un mensaje de voz en el grupo de Whatsapp del bloque para informar de lo ocurrido. Por supuesto con los nervios a flor de piel, alentada por el dolor y el enfado. 

Cual fue mi sorpresa, cuando, conforme iba hablando, iba razonando. Quizás alguien no lo puso ahí. Quizás se cayó. Es cierto que últimamente no se enganchaba bien a la pared y lo había visto descolgado en alguna ocasión. Quizás nadie tuvo la culpa y fue casualidad. Una vecina colindante con esa pared, me confirmó que hacía un rato escuchó que el viento había cerrado de sopetón la puerta de acceso, quizás creando un movimiento extremo en la pared que lo dejó caer. Simple casualidad. 

¿ Y qué quiero contaros con todo esto? Pues que siempre pensamos mal de todo lo que nos ocurre.

¿ Por qué pensamos que los demás son los causantes de nuestras desgracias? ¿ por qué no podemos pensar que ha sido una casualidad? ¿ por qué no pensamos las cosas antes de decirlas?

En estado de estrés y nerviosismo, deberíamos guardarnos de comentar todo lo que se nos venga a la mente. Probablemente, no sea nada bueno, claro ni con fundamento. Además suelen ser comentarios que no ayudan a nadie.

He de reconocer que me dejé llevar por los nervios del momento y por supuesto pedí disculpas a los vecinos por esa voz de alarma sin sentido. Luego me di cuenta de que no había sido para tanto. La impulsividad del momento me llevó a sacar conclusiones erróneas.

Por eso, después de unos días, ya pienso con claridad. Ya todo pasó, no fue para tanto. Es cierto que mi rodilla, mi pie y mi dedo, siguen algo doloridos, pero es que la edad no perdona.

Todo esto me vuelve a recordar, que en la vida debemos ser cautelosos, debemos pensar bien en lo que decimos y hacemos, y por supuesto, no dejarnos llevar por el estrés o nerviosismo del momento.

Creo que debemos dejar pasar un rato antes de tomar la decisión de hablar. Pensaremos con más claridad y nos dará tiempo a analizar pros y contras de aquello que queremos expresar. Quizás aquello que vayamos a decir no aporte nada bueno a nadie, ni siquiera a ti mismo.

Este ha sido mi caso esta vez. Para mí lanzarme a buscar un culpable a toda prisa no sirvió de nada. Bueno sí, para darme cuenta de que el ser impulsiva y hablar sin razonar primero, no sirve para nada.

Como siempre digo, siempre hay que sacar algo bueno de aquello que vivimos, sea bueno o malo.

Saquemos siempre lo bueno. Si una experiencia no te aporta algo bueno, al menos aprenderás algo de ella. Como yo en esta ocasión.

martes, 15 de marzo de 2022

lunes, 14 de marzo de 2022

No es mío

Hoy quiero mostraros mi visión, quizás  un poco simple, de por qué esta guerra y otras muchas, tienen lugar en nuestro planeta. He realizado unos simples dibujos, para escenificar la simplicidad de mi teoría. 

miércoles, 9 de marzo de 2022

Por las hijas del mundo


Porque todas somos hijas de alguien...Seguro que has pensado en tu madre al leerlo, o en tu abuela, o en esa gran mujer que te crio. Pues sí, sin ellas, nuestras antecesoras, no estaríamos aquí. Sin su lucha no serían posibles nuestras reivindicaciones. Hoy por todas y sobre todo, por ellas.

martes, 11 de enero de 2022

Hasta el moño.

 No sé vosotros, pero yo cada día tengo un jaleo más y más grande con esto de tanto virus mutante.

Estoy hasta el moño de que cada día se diga algo diferente. Cada día salen nuevas medidas, nuevos periodos de incubación, nuevos periodos de cuarentena y nuevos periodos de espera para vacunas. 

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Dejemos el mundo mejor que nos lo encontramos.


Hoy pelando patatas, " momento de inspiración total"😅, he recordado  que el otro día en el Instagram de malasmadres pude ver cómo Laura animaba a reciclar y a concienciar a nuestros hijos desde pequeños.

martes, 16 de noviembre de 2021

Quizás no cueste tanto...

 El otro día, en mi charla habitual con otras mamis del cole, ha surgido la queja de de una de ellas con respecto a su trabajo. Es empleada en un comercio de moda y cuando llegan las fiestas navideñas, le toca trabajar en días señalados, a veces hasta las 22:00h. 

A dos minutos.

 En serio, ¿por qué nos empeñamos en aparcar en la misma puerta cuando vamos a algún sitio?

lunes, 1 de noviembre de 2021

Un café y todo arreglado

 El otro día me quedé a tomar un café con las otras mamis del cole mientras esperábamos la salida de los niños de las extraescolares. 

Es curioso cómo en ese ratito, pudimos arreglar el sistema educativo en un plis.😜

Eternal bookstore

 Los reyes magos me conocen bien, saben que me gustan las manualidades. Así que este año me trajeron algo que me hizo muchísima ilusión: mi ...